miércoles, 9 de mayo de 2007

No termino de aclarar

En el mes de Enero pasado, abrí este blog, con la finalidad de poder crear un intercambio de ideas y especialmente con aquellas personas amantes de la política castrista.
Como pedí que fuera un ser racional, quizás nadie entabló un diálogo debido a que no existe ser racional que comparta esa forma de pensar.
Mi intención, no es ofender a nadie, lo único que pretendo es poder entender esa forma de pensar ya que no puedo llegar a la prensa y cada vez que habla un político de izquierda en mi país, defendiendo los derechos humanos, la pobreza, poniendo como ejemplo a Cuba, etc. y hablando en contra del imperialismo, la globalización, el capitalismo,etc. los periodistas nunca profundizan el diálogo, quizás porque no saben o porque la dialéctica los abruma.
Desde mi modesto conocimiento estoy tratando de entender a los líderes que gobiernan nuestra querida América.

miércoles, 24 de enero de 2007

DERECHO DE PROPIEDAD Y ROL DEL ESTADO

Marx y Engels, en el "Manifiesto Comunista", afirman:
"Podemos resumir nuestra doctrina con esta proposición:
Abolición de la propiedad privada.
Como ciudadanos de un país tradicionalmente democrático no podemos ni debemos creer que este pensamiento esté de la mano con nuestras ideas democráticas.
Como ciudadanos debemos reafirmar que el derecho a la propiedad privada se origina en la libertad del hombre y reposa en ella. Por tanto, la abolición de la propiedad particular implica la negación de la misma libertad del hombre.
Cada hombre, impulsado por el legítimo afán de superación, procura proveer a sus necesidades personales y familiares, beneficiando así a todo el cuerpo social. El amor a si mismo y a la familia está en armonía con el amor a la Patria y al género humano.
Conculcar el derecho a la propiedad supone opresión para los individuos porque ataca la libertad y todos los demás derechos individuales quedan sometidos al arbitrio despótico del Estado. Suprimir la iniciativa particular genera tiranía política.
Por fundarse en la naturaleza humana, el derecho a la propiedad posee validez universal. La legitimidad de la propiedad, extendida inclusive a los bienes de producción, debe ser reconocida en todo tiempo y lugar. Nada de lo que aquí se sostiene contradice la función social del derecho de propiedad que, como todo derecho, obviamente posee; pero no puede aceptarse que esa función social sea concebida de modo tal que sirva de pretexto para extinguir el mismo derecho.
En vez de admitir que el hombre constituye una realidad en si mismo, un agente libre y responsable, sujeto de derechos inalienables; la persona es considerada por el marxileninismo como un medio o un simple instrumento al servicio de fines supra individuales. Así el individuo existe sólo para la sociedad y debe producir para la colectividad.
Quienes nos oponemos a la antinatural e injusta doctrina marxileninista debemos tener bien presente la legitimidad del derecho de propiedad, de la libre iniciativa, del lucro y del principio de subsidiariedad.
El hombre debe ser valorado en su dignidad plena y jamás deberá admitirse que sea convertido en instrumento al servicio del Estado.
La estatización de la economía y el desconocimiento de la fecundidad propia de la libre iniciativa particular arruina la producción y conduce inexorablemente a la miseria. Para confirmar la veracidad de esta afirmación, están a la vista los diversos ejemplos de fracaso estrepitoso de los regímenes socialistas, desde los países de Europa oriental hasta la actual Cuba castrista.
El desarrollo integral sólo es viable en un régimen basado en la plena vigencia del derecho de propiedad privada. Hoy, la excesiva intervención del estado y la estructura sindical marxileninista asfixian la economía e impiden superar las barreras del subdesarrollo.
Frente a la injusta concepción transpersonalista del marxileninismo, que desemboca en un totalitarismo liberticida, es preciso reafirmar que el Estado debe cumplir subsidiariamente únicamente aquellas funciones que exceden las fuerzas de las personas particulares y de las asociaciones privadas. Exorbitar las funciones del Estado y asfixiar la actividad particular supone la violación de derechos y ello, además de lesionar la justicia, atenta contra el bien común.

sábado, 20 de enero de 2007

Cont. ser o no ser irracional

Por la soberbia que padecen muchos académicos, intelectuales, poetas, etc., cegados por la constante adulación de quienes intentan venderles un obelisco ideológico, bajan la guardia natural del sentido común y se dejan convencer por ideas y conceptos que insultan a la inteligencia humana.
Es por esto último que el marxismo logra una mayor penetración en las ciudades, especialmente en círculos universitarios, y casi ninguno en el entorno rural. Ello se debe a que las personas del campo, aunque en general menos instruídas académicamente, dependen mucho más del sentido común para manejarse en su entorno, por la interacción con la naturaleza, que los obliga a inclinarse respetuosamente ante las realidades que las rodean. Es la antítesis del intelectualoide marxista, con el típico aire de superioridad desdeñosa y su obelisco recién comprado bajo el brazo, intentando venderlo a otros.
Las ideas de Carlos Marx son presentadas con el altisonante nombre de Socialismo Científico. Según el diccionario, la palabra CIENCIA significa: conocimiento CIERTO de las cosas por sus principios y causas. Es decir que al definir las ideas de Marx como algo científico, nos están diciendo que Marx demostró, a través del método científico, que sus postulados eran ciertos.
Entonces, me pregunto.....¿ Por qué fracasó ? o lo único que pretenden es vendernos gato por liebre.
Por consiguiente, el marxismo no es un problema político, económico o filosófico: es un problema policial:
- Como delincuente de guante blanco, Marx da a las palabras un sentido diferente del habitual, procurando que su interlocutor no repare en el engaño (la dialéctica). Crea asi una mezcla jeringosa que atrapa a muchas personas que no siendo aficionadas a embaucar al prójimo, no se imaginan que un intelectual pueda usar la jerarquía que le da su título para esparcir las mentiras que su suegro el banquero von Westphalen y su compinche Federico Engels, el de la multinacional textil, le pagaban por difundir.
Basta con escucharlos hablar y prometer, pero lamentablemente cuando alcanzan el poder toda esa utopía es imposible desarrollarla, entonces buscan siempre la causa (usando la dialéctica) para entreverar, marear y tratar de convencer nuevamente.
En nuetra querida Sudamérica estos dinosaurios todavía existen asumiendo al marxismo como método para la comprensión crítica de la realidad y guía para la acción destinada a su transformación.
Lo que están anunciando es que toman en serio las tonterías aparentes y nada tontas realidades revolucionarias de Marx sobre dialéctica, materialismo, evolucionismo, progresismo, etc, etc., y lo que es peor, que basan en esos principios sus decisiones sobre economía, educación, salud, trabajo, seguridad, etc., es decir las leyes, decretos, programas y ordenanzas que imponen coercitivamente a la vida cotidiana de la población.
Para terminar, por ahora, siempre digo que es muy fácil ser marxista o socialista con el poder, o con plata en el bolsillo. A esos intelectualoides amantes del Che y de Fidel, por que no viven de la misma forma que el pueblo cubano, con la misma alimentación, vivienda, etc, etc, no de la misma forma que Fidel y su séquito, de la misma forma que la mayoría del pobre pueblo.
Me da risa un Maradona, con su tatuaje del Che, porque no dona su fortuna y se va a vivir a un sucucho en Cuba. A gente como esta es la que atrapan los intelectualoides marxistas.

jueves, 18 de enero de 2007

Ser o no ser irracional

El sentido común es la facultad inherente a la generalidad de las personas de juzgar razonablemente las cosas. Es la capacidad natural que posee una persona, sin necesidad de una preparación especial para ello, de distinguir entre lo real y lo falso, entre lo racional y lo irracional, entre lo lógico y lo ilógico, entre lo malo y lo bueno. esta facultad es la que diferencia a las personas inteligentes de las que no lo son, independientemente de la preparación académica que se tenga. Recordemos que la inteligencia no se define por la cantidad de información que uno absorve o retiene, sino por la lucidez con que uno procesa mentalmente dicha información.
Entonces, muchas veces me pregunto, si soy o no inteligente cuando leo , estudio o analizo las expresiones o la forma de pensar de un político o de un científico, o de un poeta, o de un artista, y estos se declaran ser marxistas, comunistas o adoradores de la revolución cubana.
La verdad que no entiendo, y la finalidad de abrir este blog es tratar de que alguien me pueda explicar y a su vez intercambiar ideas, para ver si puedo entender como un ser racional y supuestamente inteligente puede ser marxista.